Desnudo frente a mi suegra
El agua me caía con fuerza, como me gusta, cuando me pareció oír un ruido a mis espaldas. Cuando me giré, me encontré a la mujer en la puerta, mirándome. -¡Uy, perdón, Marc! Te traía una toalla -exclamó, pero sin girar la mirada ni moverse del sitio. Quise decirle algo, pero no pude fijar mis ojos en los suyos porque...