Plena sumisión a mi suegra (IV)
Llevo más de tres horas atado en la cama desnudo y boca abajo, los brazos estirados hacia el cabezal de la cama y atados, las piernas abiertas y amaradas con cuerdas a los pies de la cama y una almohada bajo mi abdomen.
Me duele las nalgas y no quiero pensar en lo que he de pasar aún si me sigo negando a la propuesta, pen...