Rumba y culo
En esta tercera anécdota de mis aventuras con Esteban quiero contarles como me culeó.
Había pasado casi mes y medio desde que nos conocimos y empezamos a acostarnos, yo la verdad antes jamás había dado colita.
Ese viernes pudimos salir a rumbear, porque su esposa estaba de viaje de trabajo y solo r...