Relatos Porno

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Relato destacado

Relatos Porno » Pag. 190

Pequeña pero comelona

Al entrar ella a su cuarto, la puerta no la cerró del todo y empezó a buscar una pijama, pero mientras se inclinaba solo veía como la tanga se la comía entre sus nalgas, dudé mucho en entrar, pero me animé, la tomé por sus caderas y empecé acariciar sus pechos y parte de su entrepierna mientras buscaba su clítoris...

Probando el nuevo dildo gigante

La continué bajando y el gigante comenzó a entrar, la cabeza era ligeramente más grande que el dildo que acababa de tener adentro, unos siete centímetros y algo, ella sentía como su agujero se expandió para dejar pasar la cabeza, cuando estuvo toda la cabeza adentro paré por unos instantes, la levanté y bajé un par de veces hasta...

Me estrenaron (5): Final feliz

Cuando lograba poner una verga como fierro duro y caliente, se iba a la parte atrás, me abría las nalgas y me ensartaba sin contemplaciones. Mi culo abierto no necesitó pausas, las más gruesas, causaban un poco de dolor al entrar, pero yo las había catado a todas. No les temía, todas me cabían. Yo lo sabía, lo sentía, lo...

Me perdió el deseo

Al servir el café la cafetera se le volcó y el hirviente líquido negro se vertió sobre su falda. Me alarmé, pero ella me tranquilizó diciendo que no era nada, aunque al parecer un poco traspasó la tela quemándole la piel. La chica se apoyó contra la encimera y alzó la falda. Creo que no había visto nunca unas piernas...

Suegra descarada

Mi suegra entró detrás de mí, cerró la puerta detrás de ella y sin decir nada se arrodilló, sacó mi verga del pantalón ¡y me empezó a mamar el pene de una manera posesa! con tanta lujuria mirándome directamente a los ojos, dándole pequeñas mordidas a la cabeza y metiéndoselo hasta la garganta... Tal fue la manera que además...

La psicóloga de mi mujer

Esa mujer con sólo unas palabras había hecho que mi polla recobrara el vigor que ya le creía perdido y ahora me estaba ofreciendo una mamada que ni las putas lo hacían mejor. Alcancé sus pechos desnudos que quedaban a pocos centímetros de mis manos y comencé a masajearlos al ritmo que su lengua proponía en mi glande. La psicóloga...

El tímido del colegio me acabó en la cara

Me subí encima suyo, le pasé la concha mojada por la punta de la pija sin meterla, solo frotando. Él me miraba, jadeando. Lo volví loco. Después me la metí despacio. Sentí cómo me abría, cómo me llenaba. Lo cabalgué con fuerza, con ritmo, con todo el cuerpo. Él me agarraba las tetas, me las apretaba fuerte. Me pellizcó los...

Le doblo la edad y sin embargo... (2)

Los hombres no tienen idea de lo que significa sentir una verga dentro del culo. Y creo que deberían tener más consideración con las mujeres que aceptamos practicar el sexo anal. Nos dicen sexo débil, pero hay que soportar una penetración de esa clase. Y en la mayoría de los casos, él obtiene más placer que nosotras. No crean todo...

Noches diferentes a las demás

Un fuerte suspiro salió de nuestras almas; era el momento en que tú y yo éramos uno, fui tuya, entrabas, salías, me hacías a tu antojo, topabas y te estremecías. Tus piernas empujaban y mi espalda se arqueaba cada vez más; decías mi nombre, me acariciabas los pechos, observabas toda mi anatomía y cuando quedaste exhausto de tal l...

Al fin lo logré

Al venir a mi lado le pedí que me contara lo que había pasado, dijo “el chico me preguntó si me gustaba su polla, le contesté afirmativamente, continuó diciéndome que podía tocarla, su mujer no era celosa y además eran una pareja liberal, por esto me zambullí varias veces, para acariciarla, incluso me la he puesto en la boca ba...
de 1989
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