La mamá de mi novia
Lo levanté, miré sus pantorrillas... sus muslos... ¡aaaah! ¡Sus caderas! Y se veía claramente sus labios vaginales entre esos suculentos muslos... decidí hacer esto más lento, por lo que me enfoqué a su cuello, a su espalda... qué piel tan suave tenía... Iba bajando, acariciándole la espalda con la puntita de mi lengua... cuand...