Mi mujer es muy complaciente hasta con extraños
Esa mañana, Laura y yo cogimos el tren como cada lunes y miércoles, que eran los días que tenía clase de informática, el caso es que al hacer trasbordo en Clot para coger el metro, encontremos sitio junto a la puerta, yo me apoyé en la pared, ella se pegó a mí como de costumbre, pero...