Profanación en una biblioteca
El miedo de que alguien entrara y los atrapara hacía aún más excitante la situación. Ella empezó a mamarle la verga, él estaba tan entusiasmado que se la sacaba y metía totalmente. A la vez sus dedos, como neutros energéticos, exploraron su clítoris, midiendo las emisiones de su placer, pero al mismo tiempo él estaba obteniendo ...