Me convertiste en mujer, mi virginidad anal será por siempre tuya
Me mirabas con tus ojos seductores recorriendo todo mi rostro, saboreabas mis labios en la distancia provocando sádicamente que quisiera que me los mordieras de deseo. Disfrutabas el momento sabiendo que habías vencido todas mis excusas, todos mis temores y al fin era tuya. Habías logrado al fin que olvidara mi hombría y que decidiera...