Restaurante prohibido (4)
Coge aire una última vez. Sus manos apretadas en el lavamanos. Tiene los nudillos blancos de lo fuerte que lo coge. Me arrimo más, mi respiración roza su oreja. Se nos entreabierta la boca, ansiosas por llegar. Y entonces nos dejamos ir en un largo orgasmo. Su humedad cae por mi mano atrapada bajo su tensión. Nuestra respiración es a...