Jornada de trabajo
Siendo las 23 horas, luego de una intensa jornada de trabajo, aún me encontraba ahí, en esa parada de ómnibus, desolada, iluminada por un pequeño foco color ámbar que a duras penas permitía ver la sombra reflejada en el suelo. La niebla y el misterio se apoderan de mí en la inmensidad de la...