Campamento de fetiches (parte 2)
Al día siguiente todos amanecimos muy tranquilos por la resaca, desayunamos sin hacer muchos comentarios, conforme fue pasando la mañana empezamos a reavivar fuerzas y empezaron a surgir chistes de la noche anterior.
-¿Disfrutaste mucho verdad? Me preguntaron.
-por supuesto que sí, creo que no podrí...