El tornillo inesperado
Los dos respiraban entrecortadamente, Marcos sintiendo el aliento cálido de la boca de ese hombre en la punta de su polla, y el silencio solo era roto por el leve zumbido de las luces. Fue rápido, intenso, y totalmente inesperado. Marcos, acostumbrado a la soledad de su habitación, no estaba preparado para la sensación de otra mano en...