Mi novia no es solo mía: Conclusión
Y la llevé tomada de la cintura; ya tendidos, teniéndola entre mis brazos seguí con las caricias y castos besos en la frente, las mejillas, el cuello y un poco más abajo, pero sin llegar a las tetas. Ahí fue cuando abrió los ojos con gesto agradecido y tomando mi cabeza la movió para que los labios coincidieran realizando el...