Tibias hojas de eucalipto (parte 1)
Un domingo durante las vacaciones de verano, desperté con una autentica necesidad de retozar por horas dentro de una cámara de vapor, de disfrutar de esa sensación de sutil ahogo y de inquietante ceguera en un ambiente prácticamente gris y blanco donde la piel se expande y se contrae con cada cambio de temperat...