Confesiones - Hetero: General

Relato erótico

Luciana, mi sirvienta se volvió mi esclava sexual - Parte 02

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RESUMEN

Tomé su pantalón del pants, por los elásticos y lo deslicé hasta sus tobillos, contemplé sus nalgas pequeñas pero duras y bien formadas, las cuales estaban desnudas pues no llevaba ropa interior, le di una palmada en las nalgas y ella gimió de dolor…. –te gusto, Lucí?

Al día siguiente, me desperté al escuchar que alguien golpeaba mi puerta, era mi madre, la que tocaba, y me decía que era cierre de mes y que llegaría hasta la noche… entre mi sueño le respondí –ok, ma.- se despidió y salió al trabajo… mi madre es contadora y trabajaba para una empresa, los cierres de mes, la ponían a trabajar horas extras… así que sabía que Luciana, seria para mí todo el día….

Volví a dormir un rato más y me levante como a las 9:00 a.m., me di una ducha, baje a la cocina y vi a Luciana, enfundada en un conjunto deportivo color azul cielo, que le había regalado mi madre, el pantalón se apretaba sobre su culo mostrando muy bien la forma de este, la tome por la cintura poniendo mi pene en su espalda ya que era mucha más bajita que yo, le di un beso en la mejilla y dije, -buenos días Lucí…- se espantó por lo que salto y sus nalgas rosaron mi pene… -Joven que susto me dio…- respondió ella… reí por un momento y le di una nalgada… -así has de tener la conciencia- le dije. Ella me miro, sonrió tocándose el pecho y dijo –no, joven mi conciencia esta tranquila…- muy pícaramente. Ella estaba limpiando la cocina, así que me prepare el desayuno, me miro y dijo que si quería ella me hacía algo de comer…- no Lucí, solo tomare cereal con leche... Tu sigue en lo que estas…- respondí, ella siguió en su labor, cuando termino me miro y dijo –voy a hacer el piso de arriba y después bajo para hacer la sala y el comedor… -ok, Lucí- respondí.

Comí mi cereal, y mire un poco de televisión, aún seguía de vacaciones así que no tenía nada que hacer, después de un rato Luciana, bajo las escaleras con la ropa sucia, entro al cuarto de lavado, y puso la lavadora a funcionar, saco de ahí la escoba y trapeador, una cubeta y comenzó a barrer la sala y el comedor, me pare si me recargue sobre la barra de la cocina, miraba como sus lindas nalgas se movían al barrer, así seguí por un rato mientras me frotaba la verga al ver sus nalgas paraditas moverse al compás de la escoba… llego el turno de limpiar los libreros de la sala y tomado un trapo se agacho y comenzó a limpiar…. En ese momento me puso al mil, su culo se empino y tomo una forma de corazón… me excite muchísimo Salí de la cocina y me coloque detrás de ella, la tome por la cintura y de nuevo dio un brinco, y dijo –joven, me dan cosquillas- reí lujuriosamente, la pegue a mi verga ya endurecida y le pregunte

—Lucí… tu esposo te chupo la vagina alguna vez?....

—Nooooooo… Joven.-exclamo con vos temblorosa-

—Quieres que te chupe tu cosita?-dije-

—Siiiiii… usted quiere, joven….-contesto-

—No, no, Lucí, no es si yo quiero….-le dije con vos de molestia-

—Tu, quieres sentir mi boca y mi lengua en tu panochita?-volví a preguntar-

—Aaaajaaaaaa…. Si, joven, quiero ver que se siente…-contesto-

—Muy bien, mamacita, tu sigue así como estas….-le ordene-

Tome su pantalón del pants, por los elásticos y lo deslice hasta sus tobillos, contemple sus nalgas pequeñas pero duras y bien formadas, las cuales estaban desnudas pues no llevaba ropa interior, le di una palmada en las nalgas y ella gimió de dolor…. –te gusto, Lucí?- -me dolió, joven. Pero si, si me gusto- volví a darle ahora más fuerte, zasssss, brinco más alto y gimió más fuerte, diciendo

—Ahiiiiiiii!!! Joven, no tan fuerte… por favor…

Para calmar su ardor de las nalgas, comencé a besarlas suave mente, con mi lengua las recorría todas, dejándolas brillantes por mi saliva. Ella empezó a respirar excitada, lamia y masajeaba sus nalgas, con las manos… ella comenzaba a jadear con un repetido –mmmm-, de nuevo, zasssss otra palmada, -ahiiiiiii, joven…. Y de nuevo el –mmmmmmmm, joven- cuando mu lengua refrescaba el ardor de sus nalgas calientes y enrojecidas por las palmadas…

—lucí, ahora quiero que separes un poco tus piernas…-dije-

—si, joven, así?….-contesto abriendo sus delgadas piernas-

—así, mami, así!!!….-mirando su rosada vagina y su ano obscuro… y pequeño-

Comencé a besar sus delgados y rosados labios vaginales, después mi lengua recorría los mismos de abajo hacia arriba.

—Jovennnnnnn, aaaaaaaaa….!!! Mmmmmm!!!! Joooooveeeeennnn…-decía lucí-

—Que Luci, te gusta lo que ta hace mi boca?-pregunte, cachondamente-

—Mmmmm…!!! Siiiiiiii…!!!! Hágale massss, hágale maaaasss…!!!!-decía ella-

Seguí mamándole el chocho, por un rato… mi lengua se movía salvajemente en su vagina, haciendo movimientos circulares y de arriba abajo….

—Joooooveeeeennnn…! Quuueee ricoooooo…!!!-decía ella-

Mis labios tomaban sus labios vaginales y los estiraban suavemente…. Ella se comenzaba a sacudir violentamente y lanzaba sus nalgas hacia mi cara, haciendo que mi boca se comiera su cocho….

—Masssss…!!!! Massssss…!!!! Joven-decía, Lucí-

Mi lengua, subio de su vagina y se posó en su moreno ano…. Luciana, salto y dio un gritito

—Ahiiii…!!! Joven, ahí noooo!!!!

Dándole una palmada en las nalgas, dije –quédate quieta, mamacita…- ella se calmó y dejo que mi lengua comenzara a lubricar su ano… deje caer un poco de saliva, en el. Comencé a empujar mi lengua dentro de su ano….

—Joven, joven… ahiiiii…!!!

Quieta, mami, no pasa nada….!!!! –dije-, presione un poco más… y comencé a meter y sacar mi lengua despacio de su culo.

—Joooveeennn…!!! Se siente ricooooooo…!!!-decia ella-

Después de un rato de estar estimulando su culo, retire mi lengua y dije.

—Lucí, recuéstate en el sillón…

—Ajjjjaaaaaaaaa, voy joven….-decía con voz agitada y resoplando-

—Y quítate los pantalones…. Por favor….-implique-

—Si, joven….-respondió-

Se quitó los pantalones de los tobillos y camino rápidamente al sillón, se recostó de espaldas y le dije

—Mamita, abre las piernas… por favor…

—Si, joven…-dijo con voz sumisa y clamada-

Me puse de rodillas y comencé a lamerle el chocho nuevamente mi lengua entraba y salía de su raja, busque su clítoris y apenas logre encontrarlo, ya que era muy pequeño lo frote con mis dedos húmedos de saliva, ella dio un salto y gimió con fuerza… luego mi boca tomo su clítoris entre mis labios y le propinaba pequeños tirones, como queriendo que saliera de su escondite…. Ella se retorcía y me tomaba de la cabeza haciendo que mi boca se hundiera más en su chocho.  Humedecí mi dedo medio y lo introduje en su raja…. Ella soltó un pujido de placer largo y sonoro… la mire y vi que estaba con los ojos cerrados y cara de placer en plenitud… mi dedo seguía hundiéndose en su vagina mientras mi boca se encargaba de su clítoris… humedecí mi dedo medio de la mano izquierda y lo puse sobre su ano estimulándolo, ella dijo con voz de placer.

—Me va a meter el dedo ahí, jovennn…!!!

—Quieres que lo meta? Lucí?-pregunte-

—Me da miedo, joven una amiga me dijo que dolia mucho….-replico-

—Quieres probar?-pregunte de nuevo-

—Nooooo, seee, joven….-comento con voz un poco tímida-

—Lo voy a meter, y si te duele mucho me dices y lo saco, ok…-dije yo-

—Aaaaaajaaaaaaa….!!!!-Lucí, con voz temblorosa-

Lentamente deslice mi dedo dentro de su ano, ella arqueo su espalda y gimió con fuerza… mi pene ese erecto de un solo golpe, al sentir aquel ano, apretadísimo…. –mamacita, estas bien apretada….-dije mientras metia mas el dedo en su ano…

—Lucí, estas bien?-pregunte-

—Duele, un poco joven… pero se siente rico….-contesto ella-

Deje sin mover el dedo por un rato… y solo el de su vagina lo metia y sacaba rápidamente, luego meti otro dedo en su vagina, ya lubricada por sus flujos femeninos, gemía con fuerza y por momentos gritaba y pujaba…. Comencé a mover mi dedo en su ano con movimientos circulares… los gemidos, gritos y pujidos aumentaron.

—Jovennnnnnnn.!!!!, joooooooveeeeeennnn…!!!!!

—Te saco el dedo del culo lucí?-pregunte-

—Noooo, noooo no lo saque, siga, sígale…. Haciendo-decía con vos de total placer-

Al notar que lo estaba disfrutando, comencé a meter y sacar los dedos de sus agujeros, con ritmo semi lento y fui aumentando gradualmente.

—Mas, mas, mas, maaaaassss…!!! Asi, sígale, sígale, jooooveeennnn…-entre gemidos decía lucí-

De pronto note que su espalda estaba totalmente arqueada, y en su cara, se notaba el intenso placer que mis dedos le daban, seguí dándole por sus agujeros con mis dedos unos minutos más y de pronto dijo.

—Jovennnnnnn.!!!!! Jovennnnnnn.!!!!, siento que me orino.. me voy a orinar…!!!

—Hazlo, Lucí, orínate.-conteste-

Sabía que llegaba el orgasmo… de pronto lanzo un gemido muy fuerte… su cuerpo se tensó por completo y vi como sus jugos escurrían por mis manos y por sus muslos. Seguí moviendo los dedos hasta que termino de sacudirse.

—Jovennnn!!!! Perdón…-dijo ella-

—Perdón, porque Lucí?-conteste-

—Por qué me hice del baño en su mano…-lucí, con voz agitada y tímida-

—No, no lucí, no te hiciste del baño, mamacita tuviste un orgasmo… y así se siente….-le conteste calmadamente…-

Saque mis dedos de sus agujeros, se incorporó aun temblando, me miro y me dio un beso suave en la boca.

—Lucí, ahora me toca a mí. –dije-

—Si, joven.-respondió, aun estremeciéndose, con voz entre quebrada.-

—Que quiere que haga?-pregunto ella-

—Bájame el pants…-dije-

—Bájame el calzón-dije de nuevo-

Miro mi verga erecta, se inclinó para mamármela sin que yo se lo pidiera…

—Muy bien Lucí, así sigue así-dije con voz de placer-

Luciana, con gran pericia y gran ritmo, metia y sacaba mi pene de su boca, entendí que aprendió bien la lección de la noche anterior.

Yo gemía y pujaba debido a la calidez de su boca y su lengua, lamia, jalaba mi prepusio, con cadencia, su lengua hacia círculos en mi glande cuando el prepusio dejaba al descubierto una parte del mismo.

—Mami, con tu lengua, pásamela por los huevos –dije con voz de placer-

—Ajaaaa, voy joven…-respondió.-

Su lengua le propinaba tremendas lamidas a mis bolas, mientras su mano subía y bajaba mi prepusio, volvía a mamar mi pene y luego se dedicaba a lamer mis pelotas.

—Lucí, quítate la camiseta y el brasier, mamacita, por favor…-le pedí entre gemidos-

—Si, joven, voy…-respondió-

Dejo mi pene tomo su camiseta y la saco de un jalón por encima de su cabeza, desabrocho su brasier, y dejo al aire sus lindas tetas.

—las tienes, grandecitas, mamacita…-dije yo-

—le gustan, joven?-pregunto ella-

—siii…!!! Me encantan, mami –conteste-

—lucí, metete toda mi verga en la boca, como anoche, después la vas a sacar y la vas a poner en medio de tus tetas, ok, mamacita….-le dije-

—ajjjaaaaaa. –respondió-

Tomo mi pene con la mano y lentamente lo metió en su totalidad en su boca, lo dejo por unos segundos y lo saco con rapidez, tosió ahogándose y puso mi pene entre sus tetas.

—Toma tus tetas con tus manos y aprieta mi verga….entre ellas –dije con un gemido-

—Sí. –contesto ella-

Tomo sus tetas suaves como duraznos, y las apretó con fuerza contra mi pene, comencé a subir y bajar sosteniéndola por los hombros, ella miraba como mi pene subía y bajaba por en medio de sus tetas, así comencé a sentir que mi pene comenzaba a palpitar y se endurecía.

—Lucí, me vengo… mamacita… me vengo…- exclame agitado-

Ella abrió su boca, yo la separe de un empujón, dejándola recostada sobre el sillón, mi pene exploto con dos chorros grandes de semen, seguidos de pequeños chorritos, le bañe la cara las tetas y el abdomen….

Termine de escupirle semen, y le dije

—Mamacita, límpiate con los dedos y lámelos…

Ella usando su mano derecha comenzó a tomar las grandes plastas de semen y lamia toda su mano… dejando su cuerpo y cara limpia sin gota de semen.

Me agache bese sus tetas y su boca. La levante del sillón y la palmee en las nalgas con delicadeza.

Ella me beso de nuevo, me beso el pene agachándose.

Nos vestimos y ella siguió limpiando la casa, la mire y le dije

—Luci, quiero meterte la verga en tu panocha…

—Joven… porque me lo dice, hágalo, no me pida permiso… soy suya…

—Muy bien, mamacita, después de comer, te voy a dar verga…-respondí-

Ella sonrió excitada, siguió con lo que hacía, ahí entendí que Luciana, haría lo que yo le pidiera cuando yo quisiera…

Continuará…

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