Infidelidad - Voyerismo

Mi novia me hizo cornudo (4)

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Mi novia me hizo cornudo (4)

RESUMEN

Lo que me faltaba. Yo la miraba, sin poder creerlo. Clara estaba hecha una puta, no le importaba absolutamente nada.

Después de lo ocurrido, la relación con Clara empeoró, algo más que obvio por todo lo que había pasado, al punto en que nos terminamos peleando, distanciando, como prefieran llamarlo.

Clara me pidió un tiempo para "pensar" y no me quedó otra que aceptarlo.

Ella no tenía como justificar el polvo que se estaba echando con Gonzalo cuando los agarré en el departamento.

Y yo no tenía como justificar mi supuesto polvo con Agustina.

La relación había tenido un claro quiebre.

Gonzalo por su parte, no paraba de tirar leña al fuego, se había encargado de complicarme bien las cosas usando a Agustina como cómplice, esa turra hija de puta me estaba cagando la vida como nunca antes nadie me la cagó. Una mina a la que no le importaba absolutamente nada (más que las cosas que Gonzalo seguramente le regalaba a cambio de que me hundiera), pero que se había ganado la confianza de Clara. La ingenua de Clara creyéndole todo como siempre.

Aunque se encargaba de sacarle el jugo a esa supuesta noche que habíamos compartido con Agustina, era lo necesario como excusa para poder coger con Gonzalo y no sentir culpa alguna. Incluso perdonó a Agustina por haber "estado" conmigo, Agustina se escondió bajo los supuestos efectos del alcohol y ahí estaba Clara, ingenua, como siempre.

El punto es que nunca garchamos, pero que de haber sido así mi novia la estaba perdonando.

Según Clara, Gonzalo no tenía nada que ver en nuestra separación, algo que yo sabía que no era cierto.

Clara me ofreció irme del departamento, a lo que contesté con un rotundo no, ella tampoco quería irse. No hacía mucho que habíamos renovado el contrato por dos años más, por lo que decidimos continuar viviendo juntos. Para el mundo exterior seguíamos juntos, pero no era así. Yo mantenía la ilusión de recuperarla.

Pasadas algunas semanas, sin irse del departamento y sin que le importara cuanto me afectaba o no, comenzó a salir con Gonzalo, me encaró y me lo dijo (si hay algo para destacar de bueno es que fue de frente), si bien no estaban de novios se veían con frecuencia.

Yo ya lo sabía, pero ahora era ella la que dejaba de dar vueltas diciéndome que en la ruptura de nuestra relación Gonzalo no estaba involucrado.

Mi vida se había transformado en un caos, estaba todo el día con la cabeza a mil por hora, cada vez que Clara no estaba en casa no podía pasarse por mi cabeza otra cosa que no fuese la imagen de ella garchando con ese hijo de puta.

La pasaba a buscar para ir a la facultad, y de seguro que lo disfrutaba ese pervertido.

Haciendo cabecear a mi novia durante parte del trayecto.

Como conté anteriormente, Clara es muy buena en la materia oral, y Gonzalo se encargaba de explotar esa virtud todo el tiempo.

El respeto de ella hacia mí se había desvanecido, una tarde llegó al departamento, riéndose, semi avergonzada, dejó las llaves y se sentó conmigo en el futón que tenemos en el living.

C: Me vas a matar...

F: Por? (le dije totalmente sorprendido)

C: Porque sí...

F: Si no me aclarás la situación no puedo saber de qué me estás hablando.

C: Bueno, no sé si debería contarte esto, pero creo que no me queda otra.

F: Te oigo...

C: Gonzalo me pasó a buscar para ir a la facu, viste?

F: Si... y?

C: Bueno, de camino nos íbamos besando y...

F: Que...

C: Me dieron ganas de jugar...

F: ... (Yo me quedé en silencio mirándola)

C: Entendés a lo que me refiero? (mientras esbozaba una sonrisa pícara)

F: No... (Si bien creía saber a lo que se refería, o en realidad sabía, pero no podía creer que me lo estuviese contando cara a cara y no se me ocurría otra cosa, que decir "No" ni siquiera pensé en el momento que lo dije, sólo salió de mi boca, estaba totalmente shockeado, desconcertado, incluso comenzaba a sentirlo físicamente a través de un leve mareo, el corazón me latía cada vez más fuerte)

C: Me da vergüenza decirte esto, pero necesito decírtelo para contarte lo que pasó. (Seguía con esa sonrisa, hasta que lo dijo).

C: "Se la empecé a chupar..."

(A esta altura comenzaba a sudar, y debo admitir que me estaba poniendo la verga al palo. A mi novia le habían dado de comer nuevamente y me lo estaba contando.)

C: Bueno, no es lo importante...

(Yo pensaba... En realidad no sé qué pensaba, era una sensación extraña, enloquecedora y morbosa, sentía que iba a estallar, y me imaginaba que si eso no era lo importante estaba por venir algo peor.)

C: El problema es que Gonzalo iba con la ventanilla abierta, y aunque yo trataba de que no se me viera...

F: ...

C: Lo voy a decir rápido.

C: Creo que nos vio tu hermano... (Algo que con los días se iba a terminar confirmando en una charla que tuve con él)

F: Que??

Lo que me faltaba... Yo la miraba, sin poder creerlo. Clara estaba hecha una puta, no le importaba absolutamente nada... y el plus que se agregaba ahora era que para mi familia, o parte de ella, yo era un cornudo, mi hermano había visto a mi novia en una camioneta tirándole la goma a alguien que no era yo.

No sabía qué hacer, era una mezcla interior que no creo poder describir.

Por momentos el morbo se apoderaba de mí:

F: Te gusta chupársela eh?!

C: Mmmm... (Se hacia la pensativa) y a vos te gusta que se la chupe?

F: Contestame trola!!

C: Si, me encanta!!

F: Le tiraste la goma hasta llegar a la facultad? tenías ganas de que te viera la ciudad entera?

C: Hasta unas cuadras antes...

F: Te lecheó la boca trolita?

C: Jaja, te calienta que te cuente?

F: Contestame trola de mierdaa!!

C: Contestame vos!

F: Si, me calienta!

C: Sabes qué? A mí también me calienta... Y sí, me llenó la boquita de leche... Y me la tomé toda...

Yo estaba al palo, mi cuerpo hervía, el morbo me sobrepasaba...

Pero cuando se iba, y la cordura se apoderaba nuevamente de mi quería irme a la mierda del departamento y dejar todo, pero si todo fuese tan fácil la vida no sería lo que es, lamentablemente había algo que no podía controlar y eran mis sentimientos hacía ella, estaba muy enamorado, y ni siquiera estas situaciones podían hacer que dejara de amarla. Clara fue, es y será la mujer de mi vida.

De todas maneras le dije cual grosería se me vino a la cabeza. Discutimos un rato, nos puteamos, nos demostramos odio mutuo por unos segundos, pero había algo que hacía que las cosas estuviesen como estaban.

Seguíamos viviendo juntos al menos, me sentía en condiciones de recuperarla, todavía mantenía la ilusión, y a la vez no podía creer que 20 centímetros de carne fueran los culpables de la ruptura de 7 años de noviazgo y amor.

Tenía que romper ese círculo vicioso sexual en el que se encontraba para que volviese a ser la misma de antes.

Mientras la miraba cuando me contó aquel episodio en el que mi hermano la vio, la notaba caliente, le excitaba mostrarse así de puta ante mí. Algo que logré confirmar con el tiempo.

Tenía que bancarme verla llegar al departamento en plena madrugada, recién garchada por Gonzalo.

Vestida de enfermera...

Colegiala...

Mucamita...

Policía...

Y cuantas más cosas se les ocurran, les aseguro que lo vi.

Incluso una noche llegó vestida de princesa, me preguntó si le quedaba lindo... (Estaba divina)

Era algo paradójico, mi princesa vestida de princesa para otro.

Algo que él disfrutaba sin dudas. No había otra razón sino para que la dejase seguir viviendo conmigo.

Mostrarme el trofeo que había sido mío y ahora era de él.

Gonzalo le compraba lo que quería, ropa, zapatos, vestidos, lencería...

La había transformado en su trola, hacía con ella lo que quería. Cumplía sus fantasías y también las de ella.

Mi princesa era ahora una muñeca sexual, la muñeca de Gonzalo, la vestía como quería, se la garchaba donde y cuando quería y la mandaba de nuevo a nuestra casa.

Yo tenía que conformarme con verla cambiarse, vestirse, eran los únicos momentos en que la veía semi desnuda.

La relación con Gonzalo era fuego puro, Clara se había vuelto adicta a su verga.

Una noche llegó al departamento, algo alcoholizada, yo estaba durmiendo en nuestra cama (nos turnamos, la cama y el futón, una semana cada uno)

Se me tiró encima.

Quedamos cara a cara, a 5 centímetros...

Ella me miraba, yo la miraba...

Hasta que se decidió a hablar:

C: Tengo una fantasía... (El olor a verga y alcohol que descargaba su boca era impresionante)

F: Cual?

C: Quiero que me veas coger con Gonzalo.

F: Estas loca Clara, dejáme dormir.

C: Daaale... no te calentaría? (Mientras me tocaba la pija por arriba del bóxer)

Yo ya estaba entregado, el morbo se volvía a apoderar de mí, y después de lo que me había dicho, más alguna otra cosa que pasó, ya no me asombraba nada.

F: No sé...

C: Yo sé que sí... (Me empezaba a frotar cada vez más rápido)

F: Puede ser... no te alcanzó con que te vea garchando esa vez en el living?

C: No, esa vez nos viste, pero yo no sabía que estabas ahí... No pude disfrutarlo...

F: Ok, está bien (yo estaba muy pero muuuyy caliente), pero con una condición... Dos condiciones...

C: Bueno...

F: Que Gonzalo no sepa que voy a estar mirándolos.

C: Mjuumm, bueno... y que más?

F: Y que garchemos ahora...

C: Jaja, bueno, a Gonzalo no le voy a decir nada, pero ahora estoy cansadita para garchar sabés? ya me garcharon mucho hoy... (Al parecer a Clara le calentaba mucho jugar a ser mala conmigo)

F: Ahora o nada, olvidáte de tu fantasía (me ponía un poco duro)

C: Ah, sí? Querés jugar a ser malo? Ok, cojamos... Un polvo, aprovechalo...

Empezamos a tranzar, el olor y sabor que largaba la boca de Clara era una mezcla de una noche de bastante alcohol y bastante pija.

Le tocaba las tetas y el orto desesperadamente.

La tocaba entera y me daba cuenta del minón que era... De la perra que tuve 7 años a mi lado, sólo que ahora estaba explorando toda su sexualidad, era una perra en celo y ya no era mía.

Clara me sacó el bóxer y me empezó a pajear.

Mientras me pajeaba tenía su boca bien cerca de la mía, sin besarme, estábamos frente a frente bien pegados y me hablaba.

C: Sabés que me calienta de Gonzalo? además de esa verga grandota que tiene...

F: Que?...

C: Que dura mucho más que vos!

F: Ah sí? (yo no daba más)

C: Si! la tiene dura hasta dejarme satisfecha! Mirá como te acabas todo sin necesidad de metérmela bobi...

Yo sólo gozaba, quería cogerla, pero sabía que no iba a aguantar mucho más, estaba demasiado caliente.

C: A ver bebé... Dame la lechita...

Intenté agarrarla de la cabeza para que me la chupe un poco, pero se resistió...

C: No, no chiquito... Nada de petes para el nene...

No terminó de decir eso y estallé...

Acabé toda su mano, parte de mi panza y la de ella...

Ella se levantó y me dijo:

C: Ahí está tu polvo... Me voy a bañar, yo ya cumplí, ahora te toca a vos...

Resignado me quedé pensando, con la vista desenfocada, perdida, mil imágenes se me pasaron por la cabeza.

Buenas, de cuando recién comenzábamos el noviazgo, o de lindos momentos que compartimos.

Y las malas, ella garchando con Gonzalo, chupándole la verga, entregándose por completo ante esa pija descomunal de película porno.

Desde el baño la escucho gritar: "El viernes a la noche te parece?"

Me tocaba cumplir mi parte...

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