Una pérdida que no tiene sentido
Sé que se han acabado las caricias y que las dulces voces que antes me cobijaban mientras hacíamos el amor, no son más que dolorosas penas que se han marchado… que ya no son más que simples gritos de pánico que rondan por mi cabeza. He creído que lo más dulce fue siempre poder amarte a ti, poder poseerte, poderte...