Recompensando a mi maridito (1)
Luis me agarró las nalgas diciendo, “ay cabrona que sabrosas nalgotas tienes”. Me agaché diciéndole, “son tuyas chiquito”. Luego me volteé y puse mi vagina frente a él, me abrí de piernas con movimientos muy lentos. Luis no paraba de chulearme hasta que no aguantó más y me dijo que ya nos fuéramos a la cama a coger, me ca...