El regreso de Daniel
Sentí claramente en mi culito como su verga se infló y el calor de los chorros de leche que me disparaba en mis entrañas, conté cuatro chorros y ya no supe, cuando volví en mí, estaba temblando, toda erizada de la piel, mi culito bien apretado sobre su verga que todavía estaba durísima y mi pollita completamente desaparecida dentr...