Relatos Porno

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Relato destacado

Relatos Porno » Pag. 15

Anal con la deliciosa Diana tetona

Me sentó en la silla y se acomodó encima de mí dándome la espalda, agarró mi verga y lentamente se la introdujo en el culo, cuando estuvo completamente adentro Diana soltó un gemido y sus piernas se doblaron pero la sostuve y acomodó las piernas en posición de cuclillas. —La tienes muy dura y grande, me encanta, se siente muy...

Conociendo a la gerente de RH, el sueño de todo maduro

Después de acercó un poco más como para que sus tetas fueran más visibles y se tomó otra foto. Después se puso de pie, acomodó el teléfono y lo dejó recargado en su compu. Se puso de pie, retrocedió un poco y levantó su falda unos centímetros, sacó otra foto. Para ese momento yo ya tenía una erección bastante fuerte...

Pasión sobre la nieve (8): Cimientos de cristal

Raúl sonrió con la satisfacción de quien acaba de ganar una negociación imposible. Se levantó y le ofreció el brazo. Sofía se puso en pie, sintiendo el peso de su propia decisión aplastándola. Caminó junto a él hacia la salida del restaurante, consciente de que cada paso la alejaba más de la mujer que había descubierto ser y ...

Perdido por mamá (4)

Mi madre se movía arriba y abajo sobre el regazo del abuelo, agarrada de su cuello, en cuclillas sobre la cama. Él se limitaba a dejarse hacer, y chuparle las tetas, la magreaba las nalgas y sus dedos se perdieron allí. Le separó los cachetes, que aún estaban algo marcados de la caña de antes, y metió el anular de...

Regalo

Al principio se retorció, soltó un gemido que era mitad placer, mitad protesta. El semen se volvió espuma entre mis dedos, cremoso, blanco, pegajoso como nata batida que se acumula y se deshace. Siguió gimiendo, arqueando la espalda como si algo dentro de él se abriera de par en par. Y entonces volvió a venirse, un segundo orgasmo m...

Arrogancia (2)

Nos lanzamos a los pies de nuestras esposas y comenzamos a lamer las piernas enfundadas en nylon hasta llegar a la entrepierna, momento en el que, como si el mundo se acabara mañana, comenzamos a lamer su vagina, besar y chupar su clítoris, otorgándoles un orgasmo tras otro. —Qué nochecita —dijo Ana—. Ha sido una demostración e...

La propuesta se hundió

En menos de un segundo, llegó Gaby con el arnés colocado, la veo venir y le digo, “lo que me calentás con eso, no sabes”, yo ya estaba desnuda, apoyada contra la pared, me hago a un lado el hilo dental, la rodeo a Gaby por el cuello, ella me toca las piernas y me dice “que hermosa piernas tienes...

Mi tío vuelve con una sorpresa

Lo que empezó como un dolorcito en mi vientre y se extendió en mi cuerpo llenándome de placer, mi piel erizada, mi culito cerrándose y abriéndose alrededor de esa maravillosa polla, mientras mi pollita no se de donde descargaba de la forma más femenina, una gran cantidad de lechita, pero no a presión como un macho, solo escurría l...

Mi hermana Brittney

El vestido satinado negro se adhería a su cuerpo como una caricia líquida, el escote profundo delineando la curva superior de su busto con cada respiración tranquila. Las medias transparentes negras continuaban la línea oscura desde los muslos hasta los pies, creando una continuidad elegante y oscura que hacía que la mirada se desliz...

Enema

Tomó mis testículos con una ternura que nunca había imaginado posible. Los sopesó, los acarició, los exploró con la precisión de quien conoce el cuerpo humano como un mapa sagrado. Al principio sentí vergüenza. Después, solo placer. Un placer profundo, animal, inevitable. Y de pronto, sin que nadie tocara mi pene, el orgasmo me ...
de 1984
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