Vibraciones nocturnas (2/3)
Pasaron casi tres minutos de tortura pura. El “escribiendo…” apareció y desapareció varias veces. Yo seguía sin moverme, expuesta, temblando, el sudor chorreando por la espalda, el clítoris latiendo sin piedad, esperando su respuesta mientras la foto ya había desaparecido del chat para siempre… pero no de su memoria. Me qued�...