Nacimiento del harem (Cap. 3)

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Nacimiento del harem (Cap. 3)

RESUMEN

Las perras salieron al jardín a elegir su propio rincón que usaría cada una para hacer sus necesidades y aprovecharon de una vez para hacer lo que tenían que hacer en ese momento.

Las perras salieron al jardín a elegir su propio rincón que usaría cada una para hacer sus necesidades y aprovecharon de una vez para hacer lo que tenían que hacer en ese momento, una vez que terminaron taparon el hoyo para no apestar el ambiente del reino, tal y como había dispuesto su Dueña. Después de cubrir su agujero dirigieron sus pasos, o mejor dicho fueron a cuatro patas ante su Ama para besarle los pies a manera de saludo y mostrarle respeto absoluto.

Al estar aun de rodillas, su majestad se dirigió a sus perritas y dijo ya que las cuatro son lesbianas, se van a encargar de hacer crecer este harem y así lograr que sea uno de los más importantes de esta ciudad, ¿está claro perritas? Si Ama respondieron al unísonamente, el Ama vio que sus perras tenían cara de asombro al saber su tendencia sexual, por lo que les dijo “ni se asombren que yo sepa su secreto, yo en esta casa me entero de hasta cuando respiran sin mi permiso”, y ahora vayan y cumplan sus tareas respectivas, y más vale terminen y habiéndolas hecho bien o de lo contrario ni agua podrán beber; quiero mi reino hecho un espejo. No olviden que en el trabajo del esclavo se refleja el empeño del Ama por educarles bien, ¿han entendido perritas? Las perritas menearon la cola para decir que sí.

El Ama llamó a la chofer y a la masajista para que le sirvieran, a la chofer le ordenó tener el coche limpio y listo, la perra movió la cola y se retiró a cumplir su tarea, mientras se retiraba haciendo la reverencia, la masajista descalzo a su Alteza y empezó a darle un muy buen masaje relajante.

La cocinera se dirigió a preparar una comida digna del paladar de su dueña, y el Ama de llaves se encargó de la limpieza general del reino de su majestad. Ese harem parecía que sería el mejor de todos.

Su Alteza ordenó a su Ama de llaves que tuviera listo el baño para cuando su prima terminara del masaje, ella le bañara, la perrita Ama de llaves meneó la cola y enseguida hizo la reverencia para poderse retirar y cumplir la orden recibida.

Mientras transcurría el tiempo del masaje, su Alteza preguntó a su perrita masajista si tenía más familia de género femenino para que le sirvieran, la perrita meneó la cola y su Majestad al ver la respuesta le ordenó que mientras su prima la aseaba, ella se pusiera en contacto con su familia y les avisara que su Ama pasaría a recogerlas y llevarlas a su reino, la perrita movió la cola y al terminar el masaje, se dirigió a cumplir su orden.

Su Alteza se encaminó al baño donde ya su perra le esperaba con una bebida fría y la tina con agua caliente para así poder dar el mejor de los baños relajantes del que solo una diosa es merecedora para su gozo. La perrita se esmeró en que su nueva Ama quedara totalmente satisfecha, para que así el Ama estuviera contenta con su perrita. Al terminar de bañar a su dignísima y adorable Alteza, se dirigió a su dormitorio para así poder vestirla y alistarla para las actividades de su amada dueña. Al terminar de bañarla y vestirla, la perrita se arrodillo a los pies de su Ama para besarle los pies en muestra de agradecerle el haberla servido.

Apenas se retiró su Majestad, la perrita se preparó para dejar limpio el cuarto de baño que minuto antes utilizo su Ama. Una vez limpio el baño, se retiró para seguir cumpliendo con sus nuevas obligaciones. Mientras tanto el Ama se había retirado haciendo uso de su perra chofer que no dudó en abrir la puerta de su limusina a su dignísima Alteza. El Ama hizo uso del teléfono intercomunicador para avisar a su chofer que irían en busca de su familia, la perra acató la orden dirigiéndose a su antigua morada.

Al haber llegado a casa donde Vivian sus actuales perritas, vio salir a unas dieciocho bellezas, todas dispuestas a ser fielmente sometidas, el Ama no podía creer su suerte y se preguntaba ¿qué habré hecho para que el cielo me premie así?

El Ama por curiosidad se le ocurrió chasquear los dedos, y al hacerlo, en automático las 18 perritas se arrodillaron para ponerse delante de su majestad en postura de adoración. El Ama chasqueó los dedos una vez más, y una por una fueron llegando todas ellas ante ella y así poder darle la bienvenida besándole los pies y agradeciéndole estar siendo amansadas y domesticadas por su nueva señora.

El Ama solo dijo “perras adentro” para que todas entraran a la limusina y empezar así una nueva etapa de su vida sumisa. El Ama comenzó el camino de vuelta a casa, al llegar todas las perras se pusieron a cuatro patas y siguieron a su Ama hasta la puerta de su mansión, pero antes de entrar se abrió la puerta principal y todas 18 perras vieron totalmente sometidas a sus primas, sin embargo no pudieron opinar, ya que ellas en ese momento se encontraban en la misma situación.

El Ama ordenó a su Ama de llaves se llevara a sus primas para desnudarlas y les enseñara el reino para que se empezaran a ambientar a su nueva vida; una vez encueradas y terminado el recorrido, las 18 perras fueron enjauladas hasta nueva orden.

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