Mi novia me hizo cornudo (1)

Tiempo estimado de lectura del relato 10 Número de visitas del relato 14.605 Valoración media del relato 9,41 (22 Val.)
Mi novia me hizo cornudo (1)

RESUMEN

Sus bocas literalmente se comían, cada vez con más ganas. Sus besos comenzaban a ser cada vez más mojados, con lengua. Se comían apasionadamente y él comenzaba a tocarla.

Esto me sucedió hace aproximadamente un mes.

Mi nombre es Facu, tengo 24 años, y estoy de novio con Clara hace ya casi 7.

Ella es dos años menor que yo, la conocí de muy pendeja, ya era divina y si bien me esperaba que estuviese muy buena con los años, nunca imaginé que llegaría a ser el camión que es hoy en día.

92 de gomas! son mi punto débil, cuando quiere algo en especial le basta con ponerse un buen escote y me tiene a sus pies, para completar 60 de cadera, 88 de cola (una muy linda y parada cola, que pasa a segundo plano solo por el hecho de sus impresionantes tetas) y mi otro punto débil, su cara... Esa cara de nena que aún mantiene, sus ojos claros, su pelo castaño, y su hermosa boca: una princesa (suelo decirle así).Todo esto en un metro 65 de altura aproximadamente. De cara tiene un gran parecido a Lily Carter, incluso más de una vez escuché algún comentario de algún pajero con respecto a eso.

Si bien yo tengo facha, por momentos se hace muy complicado el noviazgo, aunque extrañamente ella es más celosa que yo, insoportablemente celosa, al punto de enojarse por verme charlar con alguna mujer sin importar que sea su amiga.

Desde que nos conocemos compartimos todo, salidas, gimnasio, etc.

Fui el primer hombre en su vida, algo que seguramente ayuda a que hasta el día de hoy continuemos juntos, a diferencia de mi que estuve con algunas mujeres antes de estar con ella, Clara solo había intimado con un compañero de secundaria, un tal "Juan" creo, no recuerdo con certeza, pero la relación no había pasado más allá de besos y pajas, ella era muy pendeja todavía.

En este momento Clara estudia Medicina y yo Psicología, ella es muy aplicada y tiene buenas notas, yo la voy remando, ambos venimos de una clase social media, sin muchos lujos, lo justo para seguir siendo mantenidos por nuestros viejos.

Volviendo a lo que pasó... Como todos los viernes nos juntamos, en el depto. que compartimos con Clara, con uno de mis mejores amigos Sebastián (lo conozco desde que empecé en la facultad, estudia conmigo psicología, de esos amigos que nunca fallan) y algunas amigas de Clara (hace ya unas semanas que veníamos con la idea de enganchar a alguna de sus compañeras de facultad con Seba) entre ellas estaba Agustina, una petiza bastante linda de cara, con muy buen culo y que tiene fama de chica fácil. Tragos van, tragos vienen, en un momento suena el portero, Clara se levanta para ver quién es y la escucho decir "Ahí bajo a abrirte" (el portero no anda y no se puede abrir desde arriba), se ausenta por dos minutos y vuelve, para sorpresa mía era el nabo de Gonzalo, un flaco que estudia medicina con ella que estoy completamente seguro que le tiene todas las ganas, como la mayoría de los hombres, pero se hace "el amigo". Un flaco con cuerpo trabajado, pero que no es ni muy fachero ni nada, pero si tiene dos puntos a favor es que tiene mucha plata.

A los pocos minutos de haber entrado al departamento le pregunto a solas en la cocina a Clara:

- Que hace este boludo acá?

- Se peleó con la novia y está mal, dejalo que haga la previa con nosotros, seguro ya se va, no pasa nada amor (se acercó un poco hacia mi y puso su escote a mi vista) es un amigo nomás, mirá lo que te vas a comer esta noche? de que te preocupás? me decía mientras se tocaba las gomas acomodando su remera.

Tragando rabia, me la banqué, es amigo de Sebastián también (juegan juntos al fútbol) y no quería quedar como un mala onda echándolo. Seguimos tomando hasta la hora del boliche, y ya todos bastante pasados de copas partimos al boliche, llovía bastante pero para suerte nuestra el nabo de Gonzalo había ido en su camioneta.

Llegamos al boliche, seguimos tomando, bailando y demás y veía que Seba no pegaba ni un poco de onda con Agustina, entonces me hago el boludo y le digo a Agustina que me acompañe a comprar algo para tomar, una vez en la barra le pregunto:

- Che, qué onda vos con Seba?

- Onda? Ninguna! Por?

- Y no, por nada, es que los dos están solos y me parece que hacen linda pareja, le digo.

A lo que ella salta con algo inesperado, me dice:

- Sabes con quién hago linda pareja? Antes que yo pudiese decir algo me dice: "Con vos..."

Me río como tomándolo en joda, pensando que estaba borracha, y ahí nomás pega un zarpazo, me agarra de la cara y me come la boca, (si bien Agustina está buena, estoy muy enamorado y soy consciente del bombón que me como y el cual no estoy dispuesto a perder por una mina así) a lo que reaccione unos segundos después quitándomela de encima y yéndome con los demás.

El boliche era grande, estuve un rato largo dando vueltas y no pude encontrarlos, escribí al Celular de Clara y al de Seba y nada, no había respuestas. Llamé a Clara un par de veces y no me atendió, por lo que decidí irme.

A la salida: ni un taxi, nada, tuve que volverme caminando.

Poco más de una hora después llegué al depto, exhausto. Clara dormía boca abajo, (algo que me llamó la atención porque siempre suele dormir boca arriba, le es más cómodo por su delantera) entangada y cola para arriba, otra señal que me llamó la atención porque siempre suele ponerse un babydoll que me calienta mucho. Yo muy caliente, tal vez por las ganas contenidas de ponérsela a Agustina, la vi así y me dieron ganas de garcharla, pero dormía tan profundamente que me aguante y me acosté a dormir.

Al otro día desperté, con mucha resaca, y Clara no estaba, veo mi celular y tenía varios mensajes de Seba diciéndome que necesitaba hablar conmigo. Lo llamé y le dije que viniera para el depto.

Cuando llegó me dice:

- Clara? está?

- No, le digo. Por?

- Mejor, boludo, necesito decirte esto y no sé cómo...

Yo ya comenzaba a ponerme nervioso.

- Que pasa gil? no me asustes...

- Hace un rato estuve con Gonzalo, y me contó todo...

- Todo que? pelotudo!

- Todo... Anoche se la garchó a Clara.

Atontado le digo:

- Eh?? De que carajos hablas boludo?

- Si, se la garchó...

No entendía absolutamente nada, estaba en estado de shock, "Contame todo..." le dije... Absolutamente todo lo que sepas...

Estás seguro? me dice Seba

Si, le digo, ya! contame que mierda pasó anoche!

Seba me contó todo, Gonzalo realmente le había dicho todo y con detalles.

Lo que pasó fue lo siguiente...

El muy hijo de puta de Gonzalo le pagó a la trola de Agustina para que en algún momento de la noche me apartara del grupo y me comiera la boca (estúpidamente fui yo quien la apartó a ella, por lo que le simplifiqué las cosas)

En ese momento Clara estaba viendo todo y salió del boliche casi llorando, Gonzalo atrás de ella comenzando a saborear lo que se venía.

Le ofreció a Clara llevarla al depto. en su camioneta, por la lluvia que había ella accedió.

C - Qué hijo de puta este Facundo! como le da la cara para comérsela así adelante mío? Que carajos le ve a la trola esa que yo no tengaa!??

G - La verdad que no se Clari, sos tan hermosa y este boludo no te valora.

C - No lo puedo creer te juro, estoy muy caliente.

(Justo lo que necesitaba Gonzalo para tirar una indirecta.)

G - Caliente de enojo o de ganas de coger? jaja

C - De enojo bobi... (Cuando Clara comienza a usar diminutivos es señal de que está borracha, cariñosa o ambas) "bah, de todo" dice luego, medio en voz baja.

Gonzalo instantáneamente frenó la camioneta.

G - Sabes que yo te puedo dar todo y mucho más que ese pelotudo, no?

C - No le digas pelotudo, es mi...

Gonzalo le estaba comiendo la boca a Clara antes de que terminara la frase. Ella se resistió...

C - Pará, no... pará... no puedo... tengo que hablar con Facundo... Llevame a casa.

G - Que tenés que hablar? que puntaje le pone en la cama a Agustina?

Gonzalo se lanzaba nuevamente a comerle la boca a Clara, ella esta vez, opuso apenas una leve resistencia y fue cediendo de a poco.

Sus bocas literalmente se comían, cada vez con más ganas. Sus besos comenzaban a ser cada vez más mojados, con lengua.

Se comían apasionadamente y él comenzaba a tocarla. Bajó un poco su escote dejando esas impresionantes tetas al aire, enloquecido las tocaba y chupaba, cansado de dedicarle pajas, las tenía servidas en bandeja para disfrutarlas.

G - Cómo me calientan tus tetas divina!

Clara comenzaba a gozar y ya poco quedaba de culpa en su cabeza.

C - Ay, si. Chupalas... que fuerte estás Gon...

Gonzalo levantó un poco la pollera de Clara y empezó a tocarla por arriba de la tanga, la frotaba rápido. Clara enloquecida pedía más y Gonzalo ni dudaba, le metía los dedos y sentía la humedad de toda su concha, esa misma que desvirgué. Luego Gonzalo agarró una mano de clara y la puso en su bulto.

Clara instantáneamente sintió la dureza de Gonzalo, no tardó mucho en desabrochar su jean, bajar su bóxer, y encontrarse con el segundo punto a favor de Gonzalo. Una verga de actor porno, 20 centímetros exactos.

Clara impresionada, con los ojos bien abiertos, no podía parar de mirar y pajear ese pedazo de carne, lo más cercano a 20 centímetros que había tenido en su mano durante su vida había sido una regla, lamentablemente la mía es estándar: 13 cm.

Pajeaba y pajeaba mientras comía la boca de Gonzalo y decía:

C - Ay, no Gon... Estoy borracha, que estoy haciendo?

G - Disfruta hermosa, disfruta el momento que se viene lo mejor.

Gonzalo agarró de la nuca a Clara, indicándole el camino que debía seguir, la encaminó hacia su miembro, ella opuso una leve resistencia que fue desistiendo a medida que su boca se acercaba a esa enorme verga, abrió su boca lo más grande que pudo y con dificultad se comió la cabeza entera y un poco más.

Gonzalo, relajado, comenzaba a disfrutar de una tirada de goma de mi novia. Esa que seguramente tantas veces fantaseó y al fin estaba consiguiendo.

La disfrutó al máximo, cada vez que Clara bajaba y embestía su boca contra esa verga, Gonzalo apretaba su nuca e intentaba que se comiera lo más que pudiese.

Clara reaccionaba con arcadas, y bañaba en saliva la pija de Gonzalo.

Mi princesa, siendo gozada por otro...

Después de un rato largo de tenerla peteando, sacó un forro e hizo que Clara se lo pusiera con la boca. La subió encima y lentamente se la fue metiendo. Clara sufría y a la vez gozaba, estaba en su máximo grado de putez. Cabalgaba como una trola en celo, su concha estaba más mojada que nunca, no tardó demasiado en llegar al orgasmo. Sus tetas rebotaban y le daban una excelente vista a Gonzalo que estaba en posiblemente el mejor polvo de su vida.

En un momento Gonzalo abrió la puerta de la camioneta y bajaron, la apoyó contra la puerta de espaldas a él, sus gomas se aplastaban contra la ventanilla, empezó a garcharla de parada, me imagino ese momento y siento mucha bronca mezclada con calentura.

Pero lo que más bronca y calentura me da es saber que luego de eso Gonzalo lubrico su verga y empezó a bombear el orto de Clara, el mismo orto que pocas veces me entregó, dejándome apenas meter un poco, estaba siendo gozado por esa verga de 20 centímetros.

No le bastó con hacerle el orto de parada, se fueron a la parte de atrás de la camioneta y volvió a hacerla cabalgar, pero esta vez quién se devoraba el premio era la cola de mi novia.

Para terminar Gonzalo sacó su poronga del orto de Clara y acabó como a todo hombre le gusta, parado. Con mi novia arrodillada ante él y con su boca abierta, esperando aquella explosión de placer, esperando esa leche con sabor a prohibido, esa leche con sabor a cuernos.

Gonzalo le exigió que tragase todo. Clara, satisfecha y obediente, no dejó ni una gota.

Después de esa noche nuestra vida cambió, pero ese ya es otro relato.

Lo que es seguro, es que mi novia durmió boca abajo porque había comido demasiado.

Comparte este relato

Utilizamos cookies propias y de terceros para prestar nuestros servicios. Información. Si sigues navegando, entendemos que las aceptas. Aceptar